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Ensenada creció, pero sus vialidades se quedaron atrás por Javier Garcia

Vamos a platicarlo como si estuviéramos tomando un café.
Si usted vive en Ensenada desde hace veinte o treinta años, seguramente recuerda cuando atravesar buena parte de la ciudad no representaba mayor problema. Había horas complicadas, claro, pero no esta sensación que tenemos hoy de que cualquier choque, reparación, evento, cierre de un carril o simplemente la hora de entrada y salida de las escuelas puede trastornar media ciudad.
Ensenada creció.
Crecieron las colonias, los comercios, las escuelas, los restaurantes, los hoteles y, por supuesto, creció muchísimo el número de automóviles.
Pero nuestras principales vialidades no crecieron al mismo ritmo.
Y ahí tenemos el problema.
La avenida Reforma es quizá el ejemplo más evidente. El propio Gobierno Municipal informó recientemente que por esta vialidad circulan alrededor de 300 mil automóviles diariamente.
Y no es casualidad. El Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Ensenada reconoce a Reforma como la principal vialidad de la ciudad y señala la fuerte dependencia que tenemos de ella para mover el tráfico de norte a sur.
Es prácticamente la columna vertebral vial de Ensenada.
Durante este año se han realizado trabajos de rehabilitación y bacheo en Reforma y en otras vialidades.
Y qué bueno que se bachee.
Claro que hay que hacerlo.
Pero aquí viene la pregunta que deberíamos hacernos empresarios, funcionarios, gobernantes y ciudadanos:
¿Bachear es suficiente para la Ensenada que tenemos hoy?
Creo que no.
Porque una cosa es reparar una calle y otra muy distinta es resolver la movilidad de una ciudad.
Podemos tapar diez, cien o mil baches, pero si todos los automóviles siguen desembocando prácticamente en los mismos corredores, tendremos calles en mejores condiciones, pero seguiremos atorados.
Ensenada necesita empezar a hablar en serio de obra de alto impacto.
Nuevos ejes viales.
Conexiones entre zonas que hoy dependen de unas cuantas avenidas.
Accesos y salidas mejor planeados.
Soluciones para El Sauzal.
Alternativas para Reforma.
Continuidad y aprovechamiento real del Libramiento.
Mejor conectividad hacia Maneadero.
Cruceros mejor diseñados, transporte público eficiente y vialidades pensadas no solamente para el automóvil, sino también para el transporte colectivo, el peatón y la ciudad que tendremos dentro de veinte años.
Y no estamos hablando de ocurrencias.
Este fin de semana, representantes de la industria de la construcción plantearon algo que me parece fundamental: Ensenada debería llegar a la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 con proyectos ejecutivos y técnicamente sustentados, no solamente con una lista diciendo: “nos hace falta esto y aquello”.
Un proyecto serio debe decir qué vamos a construir, cuánto cuesta, qué problema resuelve, cuál será su impacto y contar con los estudios necesarios para poder tocar las puertas del Gobierno del Estado, de la Federación y de los legisladores y decir:
Aquí está el proyecto. Ahora necesitamos los recursos.
Porque proyectos grandes sí pueden plantearse.
Ahí tenemos un ejemplo muy importante.
El Gobierno Federal anunció el 30 de enero de 2026 la construcción del tramo Jatay–Libramiento Ensenada, paralelo a la carretera 1D.
Estamos hablando de un proyecto de aproximadamente 25 kilómetros, con cuatro carriles de circulación, cuatro puentes, tres entronques y un túnel.
La inversión anunciada es de 4 mil 300 millones de pesos, mediante un esquema de inversión mixta a través de Banobras. Para los primeros cinco kilómetros se anunciaron 920 millones de pesos.
La intención del proyecto es ofrecer otra alternativa de comunicación, disminuir la saturación en la zona de Bahía de Salsipuedes y mejorar la conectividad regional.
Y éste no es un dato sacado de una conversación o de una publicación en redes sociales.
Está anunciado oficialmente por la Presidencia de la República y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Información también ya confirmada con la misma Presidenta Municipal Lic Claudia Agatón.
Entonces sí se pueden pensar obras grandes.
Sí se pueden estructurar.
Sí se pueden gestionar miles de millones de pesos.
La pregunta es:
¿Cuáles son las siguientes grandes obras que Ensenada necesita empezar a proyectar desde hoy?
Porque el tráfico no solamente significa llegar diez o veinte minutos tarde.
El tráfico cuesta dinero.
Le cuesta al trabajador que gasta más gasolina.
Le cuesta al empresario cuya mercancía tarda más en llegar.
Le cuesta al transportista.
Le cuesta al estudiante.
Le cuesta al restaurante o al comercio cuando un cliente decide no atravesar media ciudad.
Le cuesta a la mamá o al papá que tarda más en llevar o recoger a sus hijos.
Y nos cuesta algo todavía más valioso:
tiempo de nuestra vida.
Por eso este asunto tampoco debería convertirse en una pelea política de “este gobierno hizo” o “el anterior no hizo”.
Ensenada lleva décadas creciendo.
Administraciones han ido y administraciones han venido.
Por eso necesitamos una visión que dure más que un gobierno municipal de tres años.
Que se sienten Ayuntamiento, Gobierno del Estado, Federación, IMIP, colegios de ingenieros y arquitectos, constructores, transportistas, empresarios, universidades y ciudadanos y respondan una pregunta muy sencilla:
¿Cómo queremos movernos por Ensenada en 2035 o 2040?
Porque si seguimos construyendo casas, comercios, hoteles, escuelas y desarrollos, y seguimos metiendo miles de automóviles adicionales a prácticamente las mismas arterias, llegará un momento en que no habrá semáforo inteligente ni agente de tránsito que pueda resolverlo.
El bache hay que taparlo.
La calle deteriorada hay que repararla.
La Reforma hay que rehabilitarla.
Pero después de eso viene lo verdaderamente importante:
construir la infraestructura de la Ensenada que ya somos y de la ciudad en la que nos vamos a convertir.
Porque Ensenada no tiene tráfico de pueblo.
Hace mucho tiempo que dejamos de serlo.
El problema es que buena parte de nuestras vialidades todavía fueron pensadas para aquella Ensenada.
Y quizá ya llegó la hora de dejar de preguntarnos solamente qué calle vamos a reparar mañana, y comenzar a preguntarnos:
¿Qué grandes obras tenemos que empezar hoy para que dentro de diez o veinte años todavía podamos movernos por nuestra propia ciudad?
Fuentes:
Gobierno de Ensenada, Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Ensenada 2024-2036 y comunicados sobre rehabilitación de avenida Reforma.
Presidencia de la República, comunicado del 30 de enero de 2026 sobre infraestructura para Baja California.
Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), información oficial sobre el tramo Jatay–Libramiento Ensenada.
Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción de Ensenada (COMICE), planteamiento sobre proyectos de infraestructura para el PEF 2027.
Soy Javier García Camarena

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