EL TRIUNFO DE MOVIMIENTO CIUDADANO EN EL CONGRESO DEL ESTADO, ES CULPA DEL DIPUTADO MOLINA
LA ESTADÍSTICA POLÍTICA
Por Sergio Trochez Reza
Miércoles 10 de junio de 2026
El partido político Movimiento Ciudadano (MC), sigue celebrando el triunfo que logró el jueves pasado en la sesión ordinaria del Congreso del Estado de Baja California.
Recordemos que por medio de la diputada Daylín García Ruvalcaba (quien también es dirigente estatal de la organización color naranja), logró que por unanimidad, el Poder Legislativo Estatal, exhortara a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, a que destituya al secretario de Salud, José Adrián Medina Amarillas, y al delegado del IMSS-Bienestar en la entidad, Miguel Bernardo Romero.
La legisladora utilizó la más alta tribuna del estado, para insistir en un tema que venía abordando desde meses atrás: la falta de medicamentos e insumos en las instituciones de salud. Y por ello le pidió a sus compañeros diputados, que la apoyaran en la exigencia a la mandataria: que despida a los responsables de ello.
Fue muy extraño ver a los diputados de Morena, apoyando con su voto, la propuesta de Daylín.
Todos los que están inmersos en la política bajacaliforniana, saben que el que toma las decisiones al interior del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados Estatal, es Juan Manuel Molina García; legislador que representa al quinto distrito electoral, correspondiente a la zona sur del valle de Mexicali, y a todo el municipio de San Felipe.
En este sentido, a muchos sorprendió que el penta-diputado, le haya dado la instrucción a los integrantes de la bancada morenista, para que votaran a favor de la propuesta de Daylín, quien, por cierto, se ha distinguido por sufragar en contra de gran parte de los planteamientos elaborados por la organización gobernante.
Lo que Molina no midió, es que al instruir a sus correligionarios para apoyar a la diputada de la institución ‘fosfo’, estaba haciendo quedar mal a la gobernadora del estado, y a la misma presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
¿Cómo puede ser posible, que en un tema tan sensible, como es el de la salud, Molina no haya defendido a los gobiernos federal y estatal? Prefirió darle la razón a la diputada naranja, en el sentido de que existe un mal sistema sanitario en la entidad.
Hay que decir que en política, los errores más costosos, rara vez son los que hacen más ruido en la tribuna. Los que cuestan caros, son los que generan un expediente; y el reciente exhorto aprobado en el congreso local sobre la crisis de salud, es un manual exacto de lo que no debe permitir una fracción mayoritaria. De forma incomprensible, y por unanimidad, se le dio luz verde a la propuesta de Daylín García, convirtiendo un dardo de la oposición, en una postura institucional.
Cuando Molina permitió que este exhorto transitara sin un solo dique de contención, su función como coordinador de los diputados guindas, no solo le regaló una victoria narrativa a la oposición, sino que cometió el pecado capital del oficialismo: el fuego amigo documentado.
La gravedad del asunto no radica en la anécdota legislativa local, sino en el destino del documento. Este exhorto aprobado el jueves pasado en la Cámara de Diputados de Baja California, llegó directamente a la Presidencia de la República. Es un papel oficial, avalado por un Congreso Estatal dominado por Morena, recriminándole a su propia presidenta y a la gobernadora, el colapso del sistema de salud.
Lo que debió ser un tema de desgaste controlado en comisiones, se escaló a un agravio federal. La unanimidad es la peor parte. Al intentar quizá evitar un choque mediático inmediato, Juan Manuel Molina permitió que el discurso de la crisis se oficializara con los votos del propio partido en el poder.
El control de daños será complejo. En el centro del país no se fijan en quién gritó más fuerte en la sesión, sino en lo que se firmó. Y enviar a Palacio Nacional un documento donde tu propia estructura te señala de fallar, es un error de cálculo que deja cicatriz.
Muchos apuestan a que Molina pagará caro su error.

